A principios de este mes, un colapso de la magnitud de las mayores caídas de la historia reciente sacudió los mercados. La bolsa de valores Nasdaq cayó casi un 30% en una semana, y la capitalización del mercado de las criptomonedas cayó simultáneamente un 50%. Cientos de miles de millones de dólares se esfumaron en solo siete días. Desde entonces, no ha habido recuperación.

La crisis de Ucrania ha creado una tormenta inflacionaria perfecta. La guerra, las sanciones occidentales a Rusia, la pandemia, el proteccionismo y el cambio climático están deshaciendo décadas de bajos precios de las materias primas en una crisis que no hace más que profundizarse.

La economía mundial se encuentra en un estado de caos y colapso, las cadenas de suministros se quiebran al enfrentarse a un aumento de la demanda con una producción limitada y el aumento del proteccionismo. El capitalismo está en crisis. El mercado no funciona. Necesitamos una revolución.

En 2020, los bancos centrales respondieron al estallido de la crisis invirtiendo alrededor de 10 billones de dólares de dinero impreso en la economía ¿De qué manera mesurada y responsable reaccionaron los mercados ante una inyección de efectivo tan inaudita? ¡Participando en una orgía de especulaciones sin precedentes en la historia del capitalismo!

Una filtración de hasta 2,94 terabits de archivos ha levantado parcialmente el telón de los acuerdos y activos offshore de cientos de multimillonarios, líderes mundiales y funcionarios públicos. Esta filtración ha puesto de manifiesto el tremendo parasitismo de la clase dominante, con un total de entre 5,6 billones de dólares y 32 billones de dólares en riqueza en el extranjero.

En todo el mundo, las empresas se están enfrentando a una grave escasez de trabajadores, provocando un estancamiento de la producción y una ruptura de las cadenas de suministro. El mercado capitalista significa anarquía y crisis. Solo la planificación socialista puede ofrecer un camino a seguir.

Un nuevo informe revelador de Credit Suisse ha expuesto cómo en 2020 el 'club de los millonarios' creció dramáticamente, a pesar de que el capitalismo fue mantenido con respiración asistida, a medida que la desigualdad de riqueza aumentaba enormemente. Estados Unidos vio la creación de 1,73 millones de nuevos millonarios; Alemania, 633.000 y Australia más de 300.000.