El pasado 28 de enero tuvo lugar una gran manifestación convocada por Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) en Bilbo y en Iruña bajo el lema de “Enpresari eta agintarien erasoaldiaren aurreran, gazte langileok borrokara!” (Frente a la ofensiva de los empresarios y gobernantes, ¡la juventud trabajadora a la lucha!). Se sumaron alrededor de 7000 personas a las movilizaciones con un objetivo muy claro: denunciar las condiciones de vida de la clase trabajadora, organizarse de manera independiente y luchar por el socialismo.

La Corriente Marxista Internacional saluda y apoya las manifestaciones convocadas por Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) en Bilbo e Iruñea este sábado 28 de enero frente a los ataques de empresarios y gobiernos contra la juventud trabajadora.

El 9 de enero se completó la renovación pendiente del Tribunal Constitucional, renovación que la derecha y el CGPJ habían bloqueado durante seis meses y que finalmente ha sido posible tras la crisis del 19 de diciembre y después de la intervención apenas disimulada del rey. Este acuerdo, sin embargo, no pone fin a una crisis institucional que no deja de ser un síntoma de una crisis mucho más profunda en el régimen del 78.

El intento de la derecha y de su brazo judicial de bloquear una mayoría progresista en el poder judicial y de tratar de anular por decreto la acción del gobierno y las sesiones del Parlamento son un paso muy grave que apuntan a un golpe de Estado “suave” que debe ser respondido por la clase trabajadora en las calles de forma masiva.

Publicamos el comunicado de Barrios Hartos de cara a la manifestación del martes 24 de enero,  de la sede de Endesa al Palacio de San Telmo - EL MARTES-24 A LAS 18:00H NOS VAMOS A LA BORBOLLA, SEDE DE ENDESA EN SEVILLA: SEGUIMOS CON LAS ESPADAS EN ALTO POR LOS NUEVOS TRANSFOMADORES Y MEDIDAS EXCEPCIONABLES Y URGENTES

El gobierno ha conseguido superar el primer trámite parlamentario para la reforma del delito de sedición. En una tumultuosa sesión, protagonizada por los alaridos y las acusaciones de traición de la derecha y con el voto por llamamiento solicitado por el PP para tratar de erosionar al grupo socialista, la reforma salió aprobada con los votos a favor de PSOE, UP, ERC, PNV y Bildu y la abstención de Junts.