Las últimas semanas  han sido un carrusel de emociones, el cumplimiento de un mes de paro dejó claro que el movimiento no está muerto y que la violencia estatal tiene siempre un nuevo escalón de crueldad al cual descender.  La audacia de las mayorías les ha llevado, acertadamente, a hacer un llamado para conformar la Asamblea Nacional Popular, haciendo frente al vacío de liderazgo dentro del paro.

A pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, Pedro Castillo tiene una ventaja muy estrecha sobre su rival, Keiko Fujimori. La elección revela la enorme polarización política en el país andino, que ha sido devastado por la pandemia de la COVID-19.

El Paro Nacional marca un punto de inflexión en la lucha de clases en Colombia. La retirada de la reforma tributaria es una victoria monumental, aunque parcial. Históricamente, la clase dominante colombiana ha manejado un aparato de represión con impunidad. En esta ocasión se ha visto obligada a retroceder ante la fuerza del movimiento de masas de trabajadores, campesinos, indígenas, con la juventud jugando un papel de avanzada.

Se cumplen ya 22 días de Paro Nacional después de que fracasara la última reunión del presidente Iván Duque con una delegación del comando nacional del Paro Nacional. De lo que se trata ahora es de organizar el movimiento desde abajo para presentarse como una alternativa de poder sólida al putrefacto régimen capitalista colombiano.

Colombia está viviendo un estallido social sin precedentes. Ya han pasado 11 días desde la proclamación del Paro Nacional, con una brutal represión con cerca de cincuenta personas asesinadas, cientos de desaparecidos y heridos. Por tal motivo entrevistamos a una joven trabajadora colombiana residente en el Estado español para conocer sus impresiones sobre lo que sucede en su país.

Los resultados de las elecciones a la Convención Constituyente en Chile durante el fin de semana representan un terremoto político, con un fuerte rechazo de todos los partidos establecidos, lo que puede entenderse como la expresión política (distorsionada) de la insurrección de 2019.

Tras lograr la renuncia de Carrasquilla y después del retiro de la reforma tributaria, el Paro Nacional cuenta su décima tercera jornada de lucha y el movimiento continúa vivo en las calles. Sus pulmones, que no enferman, están cada vez más llenos de aire y fuerza. De nada han servido los ataques hechos por el Gobierno, buscando liquidarle pues, con cada herida nueva y mutilación, su rabia revive, su consciencia crece y su determinación arrecia. Es un movimiento embriagado con la energía del cambio que se abreva de la dignidad que han querido arrebatarle.