La cuestión eléctrica ha pasado al primer punto del orden del día en la situación social y económica en el Estado español. Mientras los parásitos situados al frente de este negocio se embolsan cientos de millones de euros en ganancias, las familias obreras se las ven y las desean para afrontar facturas que se encarecen mes a mes.

La derecha y el ala “dura” del régimen están utilizando el aparato del Estado como un ariete contra el gobierno y las conquistas sociales avanzadas alcanzadas por la clase trabajadora, por eso se obstinan en tenerlo firmemente bajo su control. En este aparato del Estado, plagado de franquistas y reaccionarios, está destacándose particularmente la casta judicial, que está revelándose como un enemigo descarado del que la clase obrera debe tomar nota.

Las manifestaciones del 1 de mayo tuvieron como lema más importante  la derogación de la reforma laboral que, vigente desde 2012, sigue precarizando y dificultando la vida, condenando a la supervivencia y a la pobreza a millones de trabajadores, con mayor intensidad a mujeres y jóvenes.

Catorce organizaciones de la izquierda malagueña demandan la nacionalización del sistema eléctrico - A raíz de la aprobación de la nueva factura de la luz por el Consejo de Ministros y de la celebración de diferentes manifestaciones en algunas ciudades del Estado, compañeros de diferentes organizaciones de la izquierda malagueña contactamos para realizar una convocatoria de movilizaciones unitaria, contra el Tarifazo eléctrico, y demandando la Nacionalización del sistema eléctrico.

Han pasado 16 meses desde que se declaró el Estado de alarma en el Estado Español, y las penurias sufridas por los obreros y los más pobres no son un secreto para nadie, los trabajadores son los que más han padecido durante la pandemia, teniendo que convivir en ocasiones en casas diminutas con gran número de familiares y arriesgándose a contraer el virus para que la rueda del capitalismo no se detuviera y los beneficios privados no parasen.