En la madrugada del 30 de diciembre se votó y aprobó la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Primero, se aprobó en la Cámara de Diputados y, luego, pasó al Senado, obteniendo 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. La Ley establece que una mujer u otras identidades, en ejercicio de sus derechos humanos, con capacidad de gestar tienen derecho a decidir voluntariamente y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las catorce (14) semanas, inclusive, del proceso gestacional.

Una de las camisetas más grandes de la historia del deporte más popular del mundo era socialista. No ocultó sus defensas y luchas, así como no tuvo la capacidad de deshacerse del dolor y la soledad personal. Una vida dramática, hermosa y épica, como un tango de Gardel o Piazzolla. Por todo esto, el 25 de noviembre de 2020 nunca será olvidado, así como el 22 de junio de 1986 sigue vivo.

El ciclo político del macrismo como gobierno pareciera que se encuentra terminado. Solo resta saber cómo será su desenlace. El signo que atraviesa la coyuntura es el de la incertidumbre para el régimen político del país. Eso implica que más allá de que un escenario político pueda preverse o anticiparse, con mayor o menor certeza, el hecho que octubre este demasiado lejos aún y que no existan signos determinantes que muestren que Macri lograra llegar al 10 de diciembre deja en evidencia la volatilidad de la situación.  

El tsunami desatado el domingo 11 de agosto no encuentra precedentes en los últimos años en la historia del país, luego de conocerse los resultados de las PASO, cuando millones de trabajadores, de jóvenes y de sectores populares, dijeron basta al saqueo, a la hambruna y pauperización, basta a la desocupación y la degradación de las condiciones de vida de las familias obreras y de los sectores más castigados de la sociedad. 

La crisis del capitalismo argentino como expresión local de la crisis mundial se expresa actualmente en la crisis irreversible del macrismo. La bomba de tiempo que el gobierno futuro kirchnerista de Fernández y Fernández tendrá entre manos, puede terminar por arrastrar al régimen político de conjunto.

El pasado domingo 11 de agosto tuvieron lugar las Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que obligan a cada partido alcanzar un mínimo del 1,5% del padrón electoral para concurrir, con sus candidatos a la Presidencia del país y al Parlamento, a las elecciones generales del próximo mes de octubre. Estas elecciones primarias –un ensayo general de las elecciones de octubre– vieron una derrota humillante para la derecha argentina representada por el presidente Mauricio Macri.