El Régimen del 78, sus mercenarios en los medios de comunicación, incluida la TVE pública “progresista”, y en sus partidos, han soltado sus perros de presa de la pluma y de la porra contra la juventud valiente que se rebela contra un sistema corrupto y represor. La clase obrera debe reaccionar. Los casos de Hasel y Linares deben actuar como una grave advertencia.

Las declaraciones de Pablo Iglesias denunciando la “anormalidad democrática” española han provocado la airada reacción de todo el Régimen del 78. Pero Pablo Iglesias ha señalado lo elemental: España es el país del mundo con más artistas presos, los reyes pueden delinquir sin consecuencias penales, hay exiliados y presos políticos, la policía y la prensa son utilizadas para perseguir a oponentes políticos, y la casta judicial escapa a todo control popular.

Los expertos sanitarios señalaron en otoño que en el mes de enero tendríamos la llegada de la tercera ola y que ésta sería con toda probabilidad más intensa que las anteriores. A pesar de ello, los diferentes gobiernos, tanto en central como los autonómicos, tuvieron el objetivo claro de salvar las ventas de la campaña de navidad.

Finalmente, Pablo Hasel ha sido detenido en la mañana del 16 de febrero por los Mossos d’Esquadra y conducido a la cárcel de Lleida. Desde hoy, Pablo Hasel se suma a la ya larga lista de presos políticos del régimen del 78, poniendo en evidencia una vez más el carácter profundamente antidemocrático y represivo del aparato del Estado español.

Estas últimas semanas, coincidiendo con el agravamiento de las restricciones sanitarias en distintas partes del país, hemos sido testigo de las numerosas cargas policiales, especialmente en diferentes localidades de Euskal Herria: Mungia, Getxo, Santurtzi, Pasaia, Donostia… Cabe destacar esta última, pues el pasado 20 de enero se celebró el día de San Sebastián.

La salvaje agresión de dos policías, aparentemente borrachos, a un vecino de Linares y a su hija de 14 años ha provocado una explosión social en la ciudad andaluza. Las imágenes de la brutal paliza, grabadas por varios vecinos, se hicieron virales en poco tiempo y generaron un rumor de indignación en la ciudad y fuera que ha desembocado en la explosión de este fin de semana. Este ambiente social ha obligado a la Policía Nacional a suspender a estos dos elementos y también ha obligado al juez de guardia a enviarlos a prisión.

Los jóvenes hemos sido duramente señalados como principales propagadores del Coronavirus, tanto por los políticos como por una parte importante de la sociedad. Cada día aparecen en los informativos noticias sobre botellones y fiestas. Sin embargo, no son tan frecuentes imágenes de metros llenos ni centros de trabajo sin distancia social, donde el virus campa a sus anchas.