Este viernes 18 de octubre hay convocada una huelga general en Catalunya y una movilización masiva que será histórica, con cinco columnas marchando por toda Catalunya para confluir en Barcelona. Este día de acción se organiza bajo las consignas de rechazar la sentencia del “Procés”, por la libertad de los presos políticos catalanes y por el derecho a la autodeterminación. La Corriente Marxista Internacional en el Estado español, Lucha de Clases, apoya incondicionalmente esta jornada de lucha.

"Barcelona ha visto más combates de barricadas que ninguna otra ciudad del mundo", escribió Engels en 1873. Ayer [15 de octubre], Barcelona mantuvo esta reputación. Varias organizaciones republicanas y democráticas convocaron vigilias pacíficas en Catalunya para protestar contra las condenas a que se enfrentan los presos políticos. En Barcelona, así como en otras localidades, los manifestantes, incluidas familias, personas mayores y niños, fueron atacados por la policía antidisturbios española y catalana, cargando con porras, balas de goma y dispositivos paralizantes.

Ante la nueva represión del régimen del 78, desde L'Octubre, sección catalana de la Corriente Marxista Internacional, nos oponemos frontalmente a ella. Las 9 detenciones de hoy 23 de septiembre tienen todas las características de un nuevo montaje policial.

Ayer [14 de octubre], el Tribunal Supremo emitió sentencias contra los doce presos políticos catalanes involucrados en el referéndum de octubre de 2017.  Como era de esperar, las penas fueron duras: entre nueve y 13 años de cárcel para los nueve presos, y multas e inhabilitación para ocupar cargo público para los otros tres.

La cuestión nacional permanece como una úlcera sangrante en la historia política española, y así permanecerá hasta que la clase obrera no se proponga abiertamente luchar por su emancipación como clase, resolviendo de paso los problemas democráticos pendientes, tales como la mencionada cuestión nacional catalana, vasca y gallega, y la consecución de una república democrática.

El pasado 23 de septiembre 9 activistas de los Comités de Defensa de la República fueron detenidos en una operación ( "Judas") que tenía como objetivo provocar el máximo impacto. Más de 500 efectivos de la Guardia Civil, fuertemente armados, tumbando puertas de madrugada, haciendo registros sin la presencia de abogados, con acusaciones fuera de toda medida (rebelión, terrorismo, tenencia de explosivos). Pocos días después, el juez decretaba prisión incondicional sin fianza para 7 detenidos que habían sido trasladados a la Audiencia Nacional, encausados por terrorismo, tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos.

El pasado 21D finalmente no ardió Barcelona, demostrando una vez más que la realidad que se vive en Catalunya dista mucho de la que pretenden mostrar ciertos partidos y medios de comunicación. La semana había transcurrido entre nervios de muchos ciudadanos que no sabían qué esperar en un viernes plagado de movilizaciones. La incógnita sobre los actos de los CDR, la ya habitual actitud incendiaria de Ciudadanos, que incluso anunció una querella contra el president Torra antes de que se produjera ningún acto, y la agitación de los medios de comunicación burgueses provocaron que mucha gente esperara el apocalipsis en la ciudad condal. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que la mañana no se desarrolló como una mañana habitual, la situación estuvo muy lejos de ser caótica. Las conclusiones a sacar de todo ello son diversas.