¡Convirtamos el 1º de mayo en una jornada de manifestaciones masivas contra la ultraderecha y por las libertades democráticas! - Pablo Iglesias recibió hace unos días una carta con una amenaza de muerte contra él y su familia y cuatro balas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la directora de la Guardia Civil recibieron sobres similares con amenazas y balas. Uno de ellos está firmado: "Guardia Civil. Policía Nacional". Hoy mismo, la ministra Reyes Maroto ha recibido otra carta amenazante. Estas amenazas deben ser tomadas  en serio.

Hace unos días, un activista vecinal del distrito Cerro-Amate fue objeto de una agresión verbal: “Muerte a los rojos, maricones, ¡viva España!” acompañado del lanzamiento desde un coche en marcha de una piedra dirigida a la cabeza del compañero, que está públicamente ligado a Interdistritos Barrios Hartos y a los movimientos vecinales y sociales de nuestro distrito.

No es casualidad que, en otros países y capitales de occidente, como Alemania, Francia, Suiza o EEUU, ya hayan introducido algunas medidas de control de los precios de alquiler mientras que en el Estado español surjan tantas reticencias en el seno de un Gobierno comandado por el PSOE

El ministro Escrivá, inspirado por el Ibex35, sigue maniobrando contra el sistema público de pensiones. Si hace unos meses propuso fijar las jubilaciones según la base salarial de los últimos 35 años cotizados, en lugar de los 25 actuales, para reducir las pensiones futuras, ahora propone pagar una cantidad fija a los trabajadores a punto de jubilarse para prolongar su permanencia en el mercado de trabajo.

Una conocida aplicación de la “teoría del caos” afirma que, en determinadas condiciones atmosféricas, el simple aleteo de una mariposa en un lugar remoto del planeta puede provocar perturbaciones, en progresión y con energía creciente, hasta culminar en un huracán en la zona opuesta del mundo. El “efecto mariposa” de Murcia ha provocado un huracán en Madrid, que a su vez ha enviado réplicas más poderosas a todo el Estado.

En la tarde del 7 de abril la ultraderecha de Vox ha consumado su provocación en el barrio obrero de Vallecas. La plana mayor del partido, con Santiago Abascal a la cabeza y acompañada de unas pocas decenas de seguidores, se han posesionado de la Plaza Roja de Vallecas (oficialmente Plaza de la Constitución) rodeados de un intimidatorio cordón policial que los separaba de la multitud de vecinos y antifascistas.

La pandemia de coronavirus y la crisis económica y social inducida por ella han colocado sobre los hombros de la mujer trabajadora la carga principal de los problemas derivados de todo ello. En este artículo se analiza a fondo esta situación en el caso del Estado español.