Las protestas en Irán, desencadenadas por el asesinato de la joven kurda Mahsa Amini, se han extendido ya a al menos a 140 ciudades de todas las provincias del país. Se ha convertido en un levantamiento nacional, incomparable con cualquier movimiento anterior en la historia de la República Islámica.

El asesinato de una joven kurda, Jina Mahsa Amini, a manos de la “policía de la moral” en Irán ha desatado una ola de protestas en todo el país. Comenzando en las áreas kurdas de Irán, las protestas se extendieron a más de 30 ciudades, incluidas las más grandes del país: Teherán, Mashhad, Isfahán, Karaj, Tabriz y la llamada ciudad santa de Kom.

El mes pasado, el presidente francés, Emmanuel Macron, declaraba con pesimismo en una reunión de gabinete que la guerra de Ucrania y el cambio climático marcaban el final de “una era de abundancia”. Espere un momento, señor, ¿cuándo comenzó la 'era de la abundancia’? ¿Parpadeamos y nos la perdimos?

Los italianos tienen una frase para esto: È Finita la Commedia - la comedia ha terminado. Tras 10 días de "luto nacional" impuesto oficialmente, el lunes 19 de septiembre se celebró en la Abadía de Westminster -la histórica iglesia donde se coronan los reyes y reinas de Gran Bretaña- el funeral de Estado de la reina Isabel.

Tras la muerte de la Reina, los dirigentes sindicales han cancelado las huelgas previstas "por respeto" a la Familia Real. Pero los conservadores y la patronal no han detenido su guerra de clases. El movimiento obrero debe movilizarse para derribar su sistema.

En las últimas 24 horas Rusia ha realizado una serie de anuncios importantes en relación con la guerra en Ucrania: movilización parcial que afecta a 300.000 personas, referéndums en los territorios ocupados por Rusia en Ucrania sobre su anexión a Rusia, endurecimiento de las penas por delitos relacionados con el servicio militar y la advertencia de que Rusia utilizará “todos los medios a su alcance” para proteger su integridad territorial.

La campaña electoral más racista, nacionalista y desconectada de Suecia que se recuerda ha producido, como cabía esperar, un gobierno con una política para empeorar la vida de los trabajadores, mientras culpa a los inmigrantes. Estas mentiras racistas no pueden ocultar los enormes problemas a que se enfrenta la población sueca. Debemos prepararnos para la lucha de clases.