En los últimos meses, los bancos centrales se han apresurado a subir los tipos de interés para controlar la inflación. El 2 de noviembre, la Reserva Federal introdujo otra subida de 0,75 puntos porcentuales, y al día siguiente hizo lo propio el Banco de Inglaterra.

El 26 de octubre se cumplieron 40 días del asesinato de la joven iraní-kurda, Mahsa Amini, por la policía de la moral del régimen. Siendo el último día del período de duelo chiíta tradicional, se encontró con protestas masivas, convirtiéndose en un nuevo punto culminante del movimiento, con protestas en casi todas las ciudades importantes. En muchas ciudades kurdas estalló una huelga general; en todo el país se realizaron huelgas de los bazares en apoyo al movimiento; y en el Metro de Teherán los conductores se declararon en huelga en apoyo a la juventud revolucionaria.

Las elecciones intermedias solían ser un asunto banal que recibía poca atención y participación electoral, en el que el partido de oposición normalmente retomaba el control del Congreso sin mucho alboroto. Pero la dinámica tradicional de la política burguesa estadounidense ha cambiado por completo en el último período, ya que la crisis sistemática del capitalismo mundial causa estragos en la estabilidad política en todo el mundo.

El 20º Congreso del Partido Comunista (PCCh) de China, con el presidente Xi Jinping a la cabeza, ha consolidado aún más el poder del partido-Estado sobre la sociedad. El presidente Xi inauguró formalmente su tercer mandato como líder supremo del país, una hazaña sin precedentes desde Mao en la historia de la República Popular China. Hoy, la cúpula del PCCh se compone en su totalidad por lugartenientes de confianza de Xi.

El capitalismo es incapaz de ofrecer una existencia decente y digna a los trabajadores y a los pobres, pero proporciona un lujo inimaginable a la élite. Mientras miles de millones luchan por encontrar lo suficiente para comer, los multimillonarios cenan como la realeza. Las necesidades de la vida son cada vez más inalcanzables, pero los gobiernos capitalistas invierten miles de millones en instrumentos de muerte. Citando a Marx, ésta es la economía del manicomio.

El domingo, Lula del Partido de los Trabajadores (PT) derrotó por poco al candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro (50,9 por ciento a 49,10 por ciento) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Aunque los trabajadores y los jóvenes celebran con razón este resultado, también hay que tener en cuenta que Bolsonaro superó las expectativas y consiguió aumentar su voto en más de 6 millones entre las dos rondas, frente a un aumento de 2,6 millones para Lula.

Para alivio de la clase dominante, Rishi Sunak ha sido nombrado como el nuevo primer ministro de Gran Bretaña. El nuevo líder conservador ha prometido "estabilidad", sobre la base de un programa de austeridad severa. En cambio, las explosiones revolucionarias se avecinan.