Un terremoto político es la mejor manera de describir las elecciones federales que tuvieron lugar en Alemania el domingo 24 de septiembre. Por primera vez en la historia de la posguerra, un partido de extrema derecha ha sido elegido para el Bundestag (Parlamento federal). Al mismo tiempo, los partidos que formaban parte de la "Gran Coalición" liderada por la Canciller Angela Merkel desde 2003 han sufrido caídas históricas.

Han pasado cerca de 9 años del inicio de la gran recesión de 2008 en Europa. El valor de la producción (el PIB) ha vuelto a alcanzar el nivel pre-crisis, pero el paisaje político se ha transformado completamente. Estos cambios son un producto de la enorme dislocación social provocada por la crisis, del aumento de las desigualdades e injusticias sociales, y del fermento revolucionario que está acumulándose en la sociedad que agita, a derecha e izquierda, a todas las clases sociales.

La primera vuelta de las legislativas supuso un nuevo récord de abstención en esta elección: 51,3% (frente a 42,8% en 2012). La “ola” de la coalición En Marcha/Modem (EM/MODEM) debe situarse pues en su justa dimensión: los abstencionistas fueron mucho más numerosos que los electores de la “mayoría presidencial”.

El 57,4% de los votantes registrados no acudió a las urnas ayer para la segunda vuelta de las elecciones legislativas (contra el 51,3% en la primera ronda). Esto no es sorprendente: en muchos distritos electorales, los votantes no tenían más elección que entre un "gorro blanco" y un "blanco gorro", bajo diversas etiquetas: La Republique en Marcha, LREM, de Macron y su otro partido coaligado, el MODEM; Los Republicanos (la derecha), o incluso el Partido Socialista, PS).

Después de la conmoción del Brexit, Gran Bretaña ha sufrido otro terremoto político. Theresa May puede enfrentarse al final de su carrera política. Una elección anticipada se ha convertido en un desastre Tory. La esperada avalancha Tory, que se suponía debía marcar el comienzo de décadas de gobierno conservador, resultó ser un mito. En cambio, hemos visto a la mayoría de los miembros del gobierno aniquilada por un Partido Laborista que ha resurgido bajo Jeremy Corbyn.

Poco antes de la 1 de la madrugada del miércoles se producía un incendio en el segundo piso de la torre Grenfell, un edificio de viviendas del distrito londinense de Kensington y Chelsea. El incendio alcanzó proporciones descomunales, que acabó devorando las 24 plantas del edificio. El departamento de bomberos desplazó al lugar unos 200 efectivos en 40 camiones, que tardaron más de siete horas en extinguir el fuego.

Editorial de Révolution Nº 17 (CMI-Francia)

Si el nuevo presidente se las arregla para hacerse con una mayoría en el Parlamento a finales de junio se pondrá en marcha una ofensiva sin cuartel contra las condiciones de vida y trabajo de la gran mayoría de la población. El 25 de abril, el jefe de la patronal Medef, Pierre Gattaz, completaba su apoyo a Macron con una advertencia: "Francia no puede permitirse el lujo de 5 años más de medias tintas." Por lo tanto, la ley del Trabajo, la ley Macron, los recortes presupuestarios y decenas de miles de millones de euros abonados a las arcas de las grandes empresas, bajo François Hollande, fueron sólo "medias tintas" en términos de lo que la clase dirigente exige. Y no hay duda de que el Jefe del Estado está dispuesto a obedecerle.