Los camaradas de la Corriente Marxista Internacional en Venezuela presentan su propuesta de programa a la Alternativa Popular Revolucionaria para mantener las conquistas de  la Revolución Bolivariana y avanzar hacia el socialismo.

El 21 de agosto, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ) resolvió deponer la actual dirección de Patria Para Todos (PPT), otorgándole el control legal del partido a una facción minoritaria. Este es otro caso escandaloso de intervención estatal en los asuntos de las organizaciones de izquierda, que solo puede interpretarse como una respuesta a la formación de la Alternativa Popular Revolucionaria, que se va a presentar a las elecciones de diciembre a la Asamblea Nacional.

Como anticipamos en una nota anterior, la votación por el retiro del 10% de los fondos de pensiones, avanzó en el parlamento y fue promulgada el pasado viernes. La ley será publicada el lunes y los cotizantes ya podrán tramitar la obtención de su 10%. Esto a pesar de las presiones del gobierno, que vió a la derecha dividida.

El debate sobre el proyecto de ley de retiro del 10% de las pensiones, se da en un contexto en que la mayor parte de la población trabajadora está siendo golpeada por la pandemia del COVID 19 y los primeros pasos de la crisis capitalista. El pésimo manejo de la enfermedad ha llevado a la muerte de al menos 7000 personas y al colapso del sistema de salud.

Tras años de arduas y acaloradas discusiones, reordenamientos tácticos y ajustes en el accionar político de las organizaciones, finalmente ha nacido la Alternativa Popular Revolucionaria, una alianza de partidos y movimientos de izquierda que se muestran decididos a marcar un decisivo deslinde de las políticas anti-populares del gobierno nacional y ofrecer un nuevo referente obrero, campesino y popular al país, por una salida revolucionaria a la crisis del capitalismo

Mucho se ha dicho sobre la visita de AMLO a Trump en estos días. Los analistas de la burguesía dicen en los medios de comunicación que esta visita es un apoyo del gobierno mexicano a la reelección de Trump. Este análisis es compartido por una parte de la ultraizquierda, la cual agrega que toda la política racista de Trump es tolerada por el gobierno mexicano y que su servilismo no puede ser peor.